San Salvador 28 de Julio de 2014


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Documental sobre la vida del poeta arroja más luz sobre su asesinato

 

Por Gerardo Arbaiza

SAN SALVADOR – “Criminales, criminales. Porque los revolucionarios que matan para castigar la discrepancia, son tan criminales como los militares que matan para perpetuar la injusticia”, lapidarias palabras de la boca del connotado intelectual uruguayo, Eduardo Galeano.

Galeano se refiere de esta forma a los seres quienes el 10 de mayo de 1975 se encargaron de asesinar al escritor salvadoreño más trascendental a nivel internacional: Roque Dalton García. Lo atroz del caso es que estos individuos pertenecían a la misma organización guerrillera a la que Dalton perteneció.

Este testimonio se extrae de la recientemente estrenada película “Roque Dalton, fusilemos la noche”, obra de la austríaca Tina Leisch, una entusiasta de la obra de Dalton que ofrece a través de testimonios de quienes lo conocieron, un amplio panorama sobre la vida del poeta.

Pero además el documental ofrece el detalle del involucramiento de Dalton en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), aparte de testimonios nunca antes difundidos y que confirman lo sostenido por la familia del poeta por casi 40 años: Jorge Meléndez (Jonás) y Joaquín Villalobos (Atilio) se encargaron de dar muerte a tiros a Dalton.

Se trata de los testimonios del ex comandante guerrillero Santos Lino Ramírez, conocido en el conflicto armado como “chele Cesar”, además de Saúl Mendoza y Porfirio Hernández, los tres son miembros fundadores del ERP que convivieron con Roque Dalton. 

Saúl Mendoza explica que el 10 de mayo de 1975, él salió de la casa clandestina donde tenían prisionero a Dalton y a Armando Arteaga (Pancho), para visitar a su madre (por ser el Día de las Madres); luego al regresar se reunió con un compañero del ERP a la 1:45 de la tarde, quién le comenta que “Humberto Portillo o Vladimir Rogel, para entonces un alto comandante del ERP, había asesinado a Armando Arteaga, conocido como Pancho, un revolucionario cuyos restos permanecen en un lugar no determinado, junto a los de Roque Dalton.

Saúl Mendoza y Porfirio Hernández narran lo que ocurrió aquel 10 de mayo de 1975.

“Jonás (Jorge Meléndez) estaba en la ventana hablando con Roque y entra Joaquín (Villalobos), le tira un cuetazo y no lo agarra y luego se le tira en la cama, ahí le dice Roque “no matés” y en la cama le pegó el cuetazo”…, narró Hernández.

La versión del alto mando del ERP que justifico lo que ellos llamaron un “proceso”, que derivó en la muerte de Dalton, fue haberlo acusado de ser agente infiltrado de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA).

El año pasado fueron desclasificados documentos de la CIA que aseveran que Dalton nunca perteneció ni quiso colaborar con la CIA mientras estuvo prisionero por la dictadura militar que imperaba en la década de 1960. Dicha escena es dramatizada en el documental “Roque Dalton, fusilemos la noche”.

Para los ex combatientes consultados en el documental, el motivo que llevó al asesinato de Dalton estaba relacionado con los celos que levantaba su figura entre los dirigentes y el carisma que tenía para con la militancia

“Toda esta gente del ERP (la dirección) se sintió amenazada con los grandes y profundos conocimientos de Roque Dalton, que de cara a la militancia de la organización, era el futuro jefe del ERP”, sostiene Santos Lino en la película, quien agregó que si Dalton no hubiera sino asesinado, hubiera sido el jefe del ERP.

Antonio Calderón, fundador de la guerrilla urbana del ERP, aparece en la película explicando que en 1973, Alejandro Rivas Mira y Eduardo Sancho (conocido como Fermán Cienfuegos), para ese entonces el uno y dos del ERP, viajaron a Cuba para pedir ayuda militar, política y económica para la insipiente guerrilla en El Salvador.

Calderón relata que la petición es aprobada por Cuba, pero condicionó al ERP a  que aceptara a Roque Dalton como asesor político y militar.

“Para la militancia eso no representaba un problema, porque se inspiraba en la Revolución Cubana”, destacó el ex combatiente.

La familia del poeta ha sostenido que Roque Dalton no fue agente de nadie, “fue un revolucionario que actuó con honestidad absoluta”, dijo Juan José Dalton.casodalton

En 1993, el periodista e hijo de Roque Dalton, Juan José, entrevistó para el rotativo mexicano Excelsior a Joaquín Villalobos. Quien llegara a ser firmante de los Acuerdos de Paz menciona que Alejandro Rivas Mira, Jorge Meléndez, Humberto Portillo (también conocido como Vladimir Rogel), Alberto Sandoval (Lito) y otro miembro del ERP de seudónimo Mateo, y él mismo, integraron la conspiración para asesinar al poeta.

Villalobos reconoció que era una “cosa falsa”  la vinculación de Dalton con la CIA y añadió que eso “funcionó  casi como el mecanismo para consumar el error”.

Un error que en palabras de Villalobos subraya como “el más grande de mi vida”.

Hasta este punto solo se conoce la confesión de Villalobos de quienes participaron en el asesinato de Dalton. Por su parte, Jorge Meléndez, quién es el actual secretario para Asuntos de la Vulnerabilidad del gobierno de Mauricio Funes, guarda silencio sobre los detalles del crimen y el paradero de los restos del poeta.

Meléndez, tildado como “genuino colaborador”  por el presidente Funes, ha eludido el tema de Dalton a lo largo de su gestión en el gobierno, aun cuando asistió a la Audiencia inicial decretada a principios de 2012 por el Juzgado 9º de Paz de San Salvador.

Meléndez alude a que “tiene cosas que decir, pero prefiere callar”, porque está preparando un libro en el que revelará lo callado por más de 38 años.

 

De hecho, la misma realizadora austríaca Tina Leisch declaró en el lanzamiento de su filme que intentó entrevistar a Jorge Meléndez, pero que su petición fue denegada reiteradamente.

 

Hace tres años en una entrevista a ContraPunto, Meléndez admitió “sentirse orgulloso”  en lo que llamó “un proceso político”, el cual acabó  con la muerte y desaparición de Dalton.

“Hombres como Roque Dalton resultaban incómodos para una izquierda enferma de solemnidad, como era en aquellos años un sector de la guerrilla. Hay que tener en cuenta que a Roque lo mataron sus compañeros. Después fue fácil echarle la culpa a la CIA y a otros enemigos esos que asechan. Roque fue matado de un tiro en una tregua de un debate que se estaba dando en la dirección del grupo guerrillero que él integraba”, sentencia el uruguayo Eduardo Galeano en si intervención en “Roque Dalton, fusilemos la noche”.

“Poco a poco van a ir apareciendo hechos”

Juan José Dalton aclara que los testimonios de Lino, Mendoza y Hernández, han sido recolectados por él mismo junto a otros relatos de ex combatientes del ERP, como parte de las investigaciones sobre la muerte de su padre.

“Es innegable lo que ellos cuentan (…) En alguna ocasión Jorge Meléndez ha manejado que nosotros lo hemos difamado, pero que lo digan los que estuvieron con ellos en aquel momento, creo que hace contundente el testimonio”, asevera el periodista.

Juan José Dalton destaca que así como existen estos testimonios, “poco a poco van a ir apareciendo hechos”.

“La verdad sobre la muerte de mi padre no es solo eso, sino que él fue maltratado cuando hecho prisionero”, afirma.

Esta versión es confirmada en el libro “Memorias de un guerrillero” del ex combatiente Juan Ramón Medrano, quien llegó a formar parte de la dirigencia del ERP, cuando se abrió  el conflicto armado en El Salvador.

Medrano escribe en el primer capítulo de su libro que Roque Dalton era golpeado por “hombres jóvenes” y denigrado por su obra poética, mientras que Dalton en todo momento intentaba hacer entrar en razón a sus compañeros, por la falsedad de las acusaciones proferidas en su contra.

Las investigaciones hechas por Juan José Dalton lo han llevado a averiguar que el día de la muerte de su padre y para disimular los balazos que salieron de la casa, una mujer salió a la calle a hacer explotar unos “cuetes” (pirotécnicos) .

El Juez 9º de Paz de San Salvador dictó  el 9 de enero de 2012 sobreseimiento definitivo a Jorge Meléndez y Joaquín Villalobos, bajo el argumento de que el crimen de Dalton había prescrito en el margen del Código Penal existente.

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..."En alguna ocasión Jorge Meléndez ha manejado que nosotros lo hemos difamado, pero que lo digan los que estuvieron con ellos en aquel momento, creo que hace contundente el testimonio”, asevera Juan José Dalton

La base del dictamen del juez se centró en que como El Salvador no ha suscrito el instrumento constitutivo de la Corte Penal Internacional(conocido como Estatuto de Roma), no se podría tipificar el caso como crimen de lesa humanidad, tal como lo sostiene la familia del poeta.

No obstante, decretó que es necesario conocer la verdad sobre los hechos, sin que exista un proceso penal de por medio.

Dos meses antes de esta audiencia, la familia Dalton llevó el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual anunció en mayo de 2012 que ha iniciado los trámites para admitir la demanda por retardación de justicia en el asesinato del poeta.

Juan José Dalton comenta que en un escenario en el que la CIDH recomiende al Estado salvadoreño la reapertura del caso Roque Dalton, todos los testimonios recopilados a lo largo de los años, incluidos los testimonios de Lino, Mendoza y Hernández, pueden servir perfectamente como pruebas judiciales.

Pero a esto suma que hubo otros hechos que involucran al ERP como una organización que perseguía la discrepancia que no se conocen, de los cuales, el de Roque Dalton fue el más emblemático.

“Precisamente por eso es que el crimen de mi padre se considera de lesa humanidad, porque fueron varios los asesinatos, sistemáticos, por divergencia políticas”, indica Dalton.

Previamente a su asesinato, Roque Dalton y Armando Arteaga fueron sancionados por una presunta llegada tarde a una casa en la que tenían que entregar unas armas, razón por la cual fueron puestos en arresto domiciliar, según comenta Juan José Dalton, basándose en sus investigaciones.

“El conflicto en el seno del ERP se agudiza más entre los políticos y los militaristas. Los militaristas, que tenían la mayor parte de la organización, instauran un estado de emergencia, debido a lo que llamaron una infiltración” enfatiza.

La acusación de infiltración de la que habla el hijo del poeta, era la que atribuyeron a su padre por ser un “agente cubano”, pero al ver que la acusación fue revertida, la dirigencia del ERP la cambia por “agente de la CIA”.

El arresto domiciliar en el que son puestos Roque Dalton y Armando Arteaga, se dio gracias a la intercesión de Eduardo Sancho o “Fermán Cienfuegos”, quien más tarde se separaría del ERP para encabezar la Resistencia Nacional (RN), una de las cinco organizaciones que conformaron el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en 1980.

“Ya ahí está planteada la parte obsesiva-enfermiza de los revolucionarios que ven enemigos en la sopa. Ellos decidieron que procede la acusación de traición y se decide fusilarlo…”, comenta Sancho en “Roque Dalton, fusilemos la noche”, documental de la austríaca Tina Leisch.

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